Combinar múltiples deudas en un solo préstamo, idealmente con tasa de interés más baja.
La consolidación de deuda es el proceso de tomar un nuevo préstamo para pagar varias deudas existentes, dejándote con un solo pago mensual y (con suerte) una tasa más baja. Métodos: préstamo personal sin garantía, tarjeta con balance transfer a 0% introductorio, HELOC, o refinanciar la hipoteca con cash-out. Ventajas: simplicidad, posible menor interés, fecha de pago clara. Peligros: alargar el plazo puede aumentar el interés total; si la nueva deuda está respaldada por tu casa, pones en riesgo tu hogar. Crítico: no vuelvas a llenar las tarjetas viejas después de consolidar — o estarás peor que antes. Consolidación funciona solo si cambias los hábitos que crearon la deuda.