Reemplazar un préstamo existente con uno nuevo, generalmente para obtener mejores términos o menor tasa.
Refinanciar significa pagar tu hipoteca actual con un nuevo préstamo, típicamente para aprovechar tasas más bajas, cambiar de plazo (30 a 15 años), o sacar equity (cash-out refi). Regla general: conviene si puedes reducir tu tasa en al menos 0.75-1% y planeas quedarte en la casa el tiempo suficiente para que los ahorros mensuales superen los costos de cierre (2-5% del nuevo préstamo). Los costos se recuperan típicamente en 2-5 años. Tu puntaje de crédito, equity e ingreso deben calificar nuevamente. Considera también: reiniciar el reloj de amortización puede aumentar el interés total pagado.